lunes, 12 de noviembre de 2018

El afecto negativo.


Generalmente el afecto negativo en nuestra vida se vuelve rutinario. La negatividad que llevamos dentro nuestro es a base de todo lo que hemos vivido, a base de nuestra experiencia diaria, nos acostumbrados a convivir con el dolor, con el aburrimiento, con el sentimiento de no pertenecer, de no poder ser, de no sentirnos mas que una cosa en este mundo de color gris. El afecto pertenece a nivel físico; en nuestra piel, respiración y todo nuestro cuerpo. Es un modo de sintonizar con el mundo que nos rodea.Pero y sino pertenecemos al mundo ¿cómo vamos a sintonizar con él? Si no somos mas que un micropunto en el universo, en nuestra vida, todo pasa y nosotros seguimos escuchando la misma canción que nos hace sentir peor, seguimos leyendo el libro que no queremos terminar porque no nos gusta, aún nos juntamos con personas que nos hacen sentir incómodas pero nos enseñaron a tener la obligación de pertenecer a alguna parte. Pero nadie nos enseña a ser felices, a no sentirnos mal por no pertenecer, a esquivar el sistema, las normas sociales, a las personas que no queremos ver. No tenemos el valor de hacerlo por ser juzgados, por no seguir perteneciendo, por ser discriminados. Pero uno se cansa de todo, y ya es hora de ser nosotros mismos, o intentar serlo.
Nos encanta el afecto negativo porque estamos rodeados de él...

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"Cuando siento una necesidad de religión, salgo de noche y pinto las estrellas."